miércoles, 4 de mayo de 2011
lunes, 25 de abril de 2011
Día Internacional del Libro
El hecho de regalar un libro está relacionado con Cervantes y Shakespeare. Estos soberbios escritores han pasado a la Historia por sus fabulosas obras, llegando a ser un símbolo importante en sus respectivos países. El mundo reconoce el trabajo de estos genios celebrando cada 23 de abril el Día del Libro. De aquí la costumbre de regalar un libro. Además, esta jornada es muy apropiada para lanzar al mercado nuevas novelas, muchos autores la aprovechan y promocionan su último libro, y de paso quizás puedas conseguir un autógrafo de tu escritor favorito.
El Día del Libro se celebra el 23 de abril de cada año desde 1930 y coincide con la entrega que hace el rey Juan Carlos I del Premio Miguel de Cervantes. En 1964 quedó instituido oficialmente como el Día del Libro para todos los países de lengua castellana y portuguesa. En el año 1993, la entonces Comunidad Europea, lo proclamó como Día Europeo del Libro. Finalmente, la UNESCO decidió, en 1995, fijar la fecha para la celebración del Día Mundial del Libro. Durante esta jornada se instalan puestos callejeros para la venta de libros y los editores y libreros hacen un descuento especial. Las instituciones oficiales también realizan actividades conmemorativas.
viernes, 14 de enero de 2011
jueves, 15 de julio de 2010
El mono número cien: una historia de cambio social
Poco a poco, ante los ojos de los científicos, varios monos fueron aprendiendo esta innovación cultural. Entre 1952 y 1958 todos los monos jóvenes habían aprendido a lavar los camotes con arena para hacerlos más sabrosos. Los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron esta mejora social, pero otros adultos seguían comiéndose los camotes sucios.
Entonces sucedió algo sorprendente. En el verano de 1958, un determinado número de monos en Koshima ya lavaban los camotes – se desconoce el número exacto. Supongamos que al salir el sol una mañana había 99 monos en la Isla Koshima que habían aprendido a lavar sus camotes. Supongamos también que un poco después, esa misma mañana, el mono número cien aprendió a lavar los camotes.
¡Y ENTONCES SUCEDIÓ! Esa misma tarde casi toda la tribu lavaba los camotes antes de comérselos.
La energía adicional del mono número cien de algún modo había generado ese avance ideológico.
Sin embargo, cabe hacer notar lo siguiente: una cosa sorprendente que observaron estos científicos fue que el hábito de lavar los camotes entonces saltó y atravesó el mar. Las colonias de monos que había en otras islas y la manada del continente en Takasakiyama empezó a lavar sus camotes. Por lo tanto, cuando un determinado número crítico logra la consciencia, esta nueva consciencia se puede comunicar de una mente a otra. Si bien el número exacto puede variar, el fenómeno del Mono Número Cien significa que cuando apenas un número limitado de personas conoce una nueva forma, solo es propiedad consciente de esas personas.
Pero hay un punto en el cual cuando una sola persona más sintoniza esta nueva consciencia, el campo se refuerza de tal manera que esta consciencia la adquieren casi todos.