sábado, 7 de mayo de 2011

miércoles, 4 de mayo de 2011

lunes, 25 de abril de 2011

Día Internacional del Libro




El 23 de abril se recuerda el fallecimiento de tres escritores: el español Miguel de Cervantes y Saavedra, el inglés William Shakespeare y del cronista Garcilaso de la Vega (el Inca), todos ocurridos en 1616. De esta forma, la Unesco en 1995, aprobó proclamar el 23 de abril de cada año el "Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor".


El hecho de regalar un libro está relacionado con Cervantes y Shakespeare. Estos soberbios escritores han pasado a la Historia por sus fabulosas obras, llegando a ser un símbolo importante en sus respectivos países. El mundo reconoce el trabajo de estos genios celebrando cada 23 de abril el Día del Libro. De aquí la costumbre de regalar un libro. Además, esta jornada es muy apropiada para lanzar al mercado nuevas novelas, muchos autores la aprovechan y promocionan su último libro, y de paso quizás puedas conseguir un autógrafo de tu escritor favorito.


El Día del Libro se celebra el 23 de abril de cada año desde 1930 y coincide con la entrega que hace el rey Juan Carlos I del Premio Miguel de Cervantes. En 1964 quedó instituido oficialmente como el Día del Libro para todos los países de lengua castellana y portuguesa. En el año 1993, la entonces Comunidad Europea, lo proclamó como Día Europeo del Libro. Finalmente, la UNESCO decidió, en 1995, fijar la fecha para la celebración del Día Mundial del Libro. Durante esta jornada se instalan puestos callejeros para la venta de libros y los editores y libreros hacen un descuento especial. Las instituciones oficiales también realizan actividades conmemorativas.




jueves, 15 de julio de 2010

El mono número cien: una historia de cambio social


El concepto de masa crítica fue popularizado por un estudio en ciencias sociales conocido como el fenómeno de El Centésimo Mono, cuyo autor es Ken Keyes Jr.

El mono japonés, Macaca fuscata, andaba libre en la naturaleza por más de 30 años. En 1952, en la isla de Koshima, unos científicos empezaron a darle a los monos unos camotes (ipomoea batatas) que les echaban en la arena. A los monos les gustaba el sabor del camote, pero no la arena. Una hembra de 18 meses llamada Imo resolvió el problema lavando los camotes en un arroyo cercano. Después le enseñó el truco a su mamá. Sus compañeros de juego aprendieron a hacerlo y también lo enseñaron a sus madres.
Poco a poco, ante los ojos de los científicos, varios monos fueron aprendiendo esta innovación cultural. Entre 1952 y 1958 todos los monos jóvenes habían aprendido a lavar los camotes con arena para hacerlos más sabrosos. Los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron esta mejora social, pero otros adultos seguían comiéndose los camotes sucios.
Entonces sucedió algo sorprendente. En el verano de 1958, un determinado número de monos en Koshima ya lavaban los camotes – se desconoce el número exacto. Supongamos que al salir el sol una mañana había 99 monos en la Isla Koshima que habían aprendido a lavar sus camotes. Supongamos también que un poco después, esa misma mañana, el mono número cien aprendió a lavar los camotes.
¡Y ENTONCES SUCEDIÓ! Esa misma tarde casi toda la tribu lavaba los camotes antes de comérselos.


La energía adicional del mono número cien de algún modo había generado ese avance ideológico.
Sin embargo, cabe hacer notar lo siguiente: una cosa sorprendente que observaron estos científicos fue que el hábito de lavar los camotes entonces saltó y atravesó el mar. Las colonias de monos que había en otras islas y la manada del continente en Takasakiyama empezó a lavar sus camotes. Por lo tanto, cuando un determinado número crítico logra la consciencia, esta nueva consciencia se puede comunicar de una mente a otra. Si bien el número exacto puede variar, el fenómeno del Mono Número Cien significa que cuando apenas un número limitado de personas conoce una nueva forma, solo es propiedad consciente de esas personas.
Pero hay un punto en el cual cuando una sola persona más sintoniza esta nueva consciencia, el campo se refuerza de tal manera que esta consciencia la adquieren casi todos.

El centésimo mono y LA MASA CRÍTICA