martes, 19 de enero de 2016

GHEE - Mantequilla clarificada



Ghee: Una mantequilla clarificada rica en grasas esenciales y vitaminas
por Michael Ravensthorpe


El ghee es un tipo de mantequilla clarificada que tiene su origen en India y sigue siendo popular en la cocina del sureste asiático. Está hecha eliminando las proteínas y el agua de mantequilla cruda sin salar, dando como resultado una grasa de mantequilla libre de lactosa, con sabor a nueces y repleto de nutrientes.

Según Ayurveda, el ghee tiene propiedades curativas esenciales que no se encuentran en otros tipos de mantequilla. Estas propiedades están siendo lentamente validadas por la ciencia de Occidente e incluyen:

Rica en grasas de alta calidad

Siendo mantequilla pura, clarificada, el ghee es muy rico en grasas buenas. Una ración (56 gramos) de ghee contiene 46 gramos de grasa pura del cual 29 gramos son saturadas. Estas grasas contienen 179 miligramos de ácidos grasos Omega-3 y 1.548 miligramos de ácidos grasos Omega-6 además de ácido butanóico y ácido linoléico conjugado que poseen propiedades antibacterianas además de anticancerígenas.

Aunque la medicina alopática ha demonizado las grasas saturadas durante décadas, hay estudios que empiezan a demostrar que son esenciales para una salud óptima. Un estudio de tres años de duración realizado por investigadores en la Universidad de Washington, por ejemplo, halló que las mujeres que habían consumido las mayores cantidades de grasas saturadas en sus vidas tenían menos probabilidades de sufrir placa arterial y era más probable que disfrutasen de un equilibrio más saludable de colesterol bueno y malo que mujeres que las habían evitado. Hay estudios que también han demostrado que un consumo moderado de grasas saturadas aumenta el metabolismo conllevando una pérdida de peso.

Buena fuente de vitaminas

Una ración de ghee contiene aproximadamente 1.418 UI de vitamina A, que es un 28% de nuestra ingestión diaria recomendada. La vitamina A que está ausente en otros aceites comestibles, se conoce como “medicamento del sistema inmune” ya que ayuda a mantener sanos nuestras membranas mucosas y de la piel, asi protegiéndonos de daños celulares. La vitamina A también ayuda a luchar contra el cáncer inhibiendo la producción de ADN en células cancerígenas.

Una ración de ghee también contiene 1.3 mg. de vitamina E (7% de nuestra ingestión diaria recomendada), un antioxidante luchador contra el cáncer esencial y 4 mg de vitamina K (el 5% de nuestra ingestión diaria recomendada) que desempeña un papel clave en la salud de la sangre, ayudando con la coagulación de la sangre.

Ayuda en la salud digestiva

Al contrario que otros muchos tipos de aceite y mantequillas, que nos pueden hacer sentirnos abotargados e hinchados, el ghee mejora el proceso digestivo estimulando la segregación de ácidos estomacales. Esto ayuda a aumentar la absorción de otros nutrientes, incluyendo las vitaminas solubles en grasa presentes en el ghee. Por consiguiente, consumo moderado a largo plazo de ghee puede ayudar a tratar úlceras, reflujo gástrico, estreñimiento y otros problemas digestivos.

Buena tolerancia al calor

El ghee puede tolerar altas temperaturas que le dá una ventaja por encima de mantequillas corrientes (que se pueden quemar debido a sus proteínas lácteas) y muchos otros aceites (notablemente el aceite de oliva que se vuelve carcinógeno cuando se calienta). El punto de humo del ghee está entre 325ºF y 375ºF, lo cual lo hace adecuado para cocinar, freir y saltear. La estructura nutricional del ghee se mantiene intacta cuando se somete al calor, haciendo que el nutricionista Paul Pitchford declare que el ghee es uno de los aceites de cocinado mejores en su libro de 2002, “Healing with Whole Foods”.

Fuentes:

Acerca del Autor:

Michael Ravensthorpe es un escritor independiente cuyos intereses de investigación incluyen nutrición, medicina alternativa y bushcraft. Es el creador del sitio web “Spiritfoods” a través del cual promociona los alimentos más saludables del mundo.




miércoles, 13 de enero de 2016

Metales pesados pueden estar acabando con nuestra salud




Hoy en día, ya sea en mayor o menor grado, la mayoría de nosotros estamos contaminados conmetales pesados – algunos seriamente, otros ni siquiera lo saben. Es un tema que simplemente no cruza nuestras mentes y los médicos de todos los días con frecuencia no están alertas a la posibilidad de exposición a metales pesados como el plomo, el mercurio y el cadmio. De hecho, la acumulación crónica de contaminantes tóxicos que pueden no alcanzar la clásica “toxicidad aguda” recibe muy poca atención, aunque puede, no obstante, contribuir a importantes efectos adversos para la salud.

Metales pesados afectan los órganos internos

Por otra parte, la toxicidad aguda – que es más a menudo la consecuencia de la exposición ocupacional – tiende a ser reconocida y diagnosticada correctamente, para luego ser tratada. Las toxicidades agudas surgen de exposiciones repentinas a cantidades sustanciales de algunos metales, y por lo general estas toxinas afectan a múltiples órganos y sistemas; comúnmente el tracto gastrointestinal, sistema cardiovascular, el cerebro y el sistema nervioso, el sistema endocrino, los riñones, el cabello y las uñas.

Por desgracia, la toxicidad crónica de metales pesados que se acumula durante períodos más largos de tiempo a menudo se presenta con sintomatología similar a muchos otros problemas de salud crónicos, por lo tanto, no puede ser inmediatamente reconocido o diagnosticado con precisión por los médicos de salud.
Metales pesados en cosméticos

Las toxicidades crónicas se manifiestan como condiciones que se desarrollan durante períodos prolongados de exposición a concentraciones relativamente bajas, por ejemplo a través de los cosméticos convencionales. El aumento del riesgo de cáncer es una característica común de la exposición crónica a ciertos metales. El mecanismo exacto de su carcinogenicidad no se entiende completamente, aunque causa muchos daños en el ADN provocando problemas tales como, alterar la función del gen, interferir con los sistemas de reparación del ADN innatos, interrumpir la expresión de genes, y desregular las funciones celulares.

Metales pesados actúan como radicales libres en el cuerpo

Dentro del cuerpo, los metales pesados actúan como radicales libres, causando daño celular. Esto se traduce en un rápido envejecimiento y agota las capacidades naturales del cuerpo para curarse a sí mismo, lo que agrava la enfermedad. Los metales pesados se acumulan lentamente en los riñones, el hígado, el páncreas, huesos, sistema nervioso central y el cerebro donde se degrada la salud sin que se note o sea diagnosticado.
Otras enfermedades que son causadas por metales pesados

Otros síntomas de toxicidad por metales pesados son enfermedades de la piel, discapacidad intelectual en los niños, la demencia en los adultos, el sistema nervioso central (SNC), daño nervioso, la degeneración de órganos, riñón (renales) enfermedades del hígado (hepáticos), el insomnio, cambios en la personalidad, inestabilidad emocional, depresión, ataques de pánico, pérdida de memoria, dolores de cabeza, alteraciones en la visión, la neuropatía periférica y el síndrome del túnel carpiano, la acidez de la sangre, falta de coordinación (ataxia), endurecimiento de las arterias, encefalopatía o las enfermedades cardiovasculares (ECV).

Metales pesados que no son dañinos para el cuerpo

No todos los metales son tóxicos y de hecho en cantidades traza, algunos son esenciales para los procesos bioquímicos humanos. Por ejemplo, el zinc es un cofactor importante por varias reacciones enzimáticas en el cuerpo humano, la vitamina B-12 tiene un átomo de cobalto en su núcleo, y la hemoglobina contiene hierro. Asimismo, cobre, manganeso, selenio, cromo y molibdeno son todos los elementos traza, que son importantes en la dieta humana. Aunque estos metales son esenciales para las funciones del cuerpo, la acumulación de cierta cantidad de trazas puede tener efectos perjudiciales, ya que pueden verse afectados los mecanismos habituales de desintoxicación y eliminación.

Otras enfermedades que son causadas por metales pesados

Otros síntomas de toxicidad por metales pesados son enfermedades de la piel, discapacidad intelectual en los niños, la demencia en los adultos, el sistema nervioso central (SNC), daño nervioso, la degeneración de órganos, riñón (renales) enfermedades del hígado (hepáticos), el insomnio, cambios en la personalidad, inestabilidad emocional, depresión, ataques de pánico, pérdida de memoria, dolores de cabeza, alteraciones en la visión, la neuropatía periférica y el síndrome del túnel carpiano, la acidez de la sangre, falta de coordinación (ataxia), endurecimiento de las arterias, encefalopatía o las enfermedades cardiovasculares (ECV).
Debes leer con atención las etiquetas de los productos que compras, aunque es recomendable que siempre compres productos que sean amigables con el medio ambiente y alimentos orgánicos. Entre los productos diarios que consumimos que pueden estar contaminados, están los mariscos, el pescado, las carnes blancas y rojas, los cosméticos, las amalgamas de mercurio, productos enlatados, alimentos naturales no orgánicos rociados con pesticidas, agua, etc. Lamentablemente estamos hablando de que casi todo lo que consumimos está contaminado, por eso es esencial estar informados y actuar en consecuencia. Afortunadamente hay maneras en que podemos sopesar esa contaminación dentro de nuestro cuerpo y desintoxicarlo.

La terapia de quelación es el tratamiento más común en términos de intoxicación aguda, pero viene con una mezcla heterogénea de efectos sobre la salud y secundarios perjudiciales.
Es posible reducir el riesgo de toxicidad de metales a través de opciones de estilo de vida que disminuyen la probabilidad de absorción de metales pesados perjudiciales, como las medidas dietéticas que promueven la desintoxicación diaria. Asegurarse de que los procesos metabólicos naturales del cuerpo son fuertes ayudará aún más para excretar naturalmente metales pesados.
La desintoxicación de metales pesados tiene fuertes beneficios contra el envejecimiento y mejora la salud, y la desintoxicación diaria es una manera segura de apoyar a tu cuerpo en la eliminación de contaminantes de forma natural. Añade antioxidantes y zeolita a tu rutina diaria y elimina metales pesados del cuerpo, ayudando en el mantenimiento de un metabolismo saludable. El cilantro, también ha sido comprobado que ayuda en la desintoxicación de metales pesados, lee este artículo: El cilantro es un desintoxicante de metales pesados.

jueves, 7 de enero de 2016

Limpiadores no tóxicos que deben estar en cada hogar



Todo el mundo le gusta sentirse orgulloso de una casa bonita y limpia. Tener nuestro hogar limpio, desodorizado y con un agradable y fresco aroma, es la mejor sensación del mundo. Comúnmente, lo que haces es ir de inmediato a comprar los mejores y más potentes productos para la limpieza a la tienda, que, además de ser costosos, son también perjudiciales para su salud. Pero, todos queremos mantener nuestra salud y la de nuestra familia segura, por lo que buscar nuevas formas y más baratas para limpiar la casa con limpiadores no tóxicos, debería ser nuestra primer idea antes de ir a comprar los que nos venden comercialmente.

Los productos de limpieza convencionales pueden parecer una gran ventaja, pero la limpieza con productos básicos del hogar o limpiadores no tóxicos es más barata, más sencilla y mucho más segura y sana. Si no sabes cuáles productos conseguir para esta tarea, a continuación te presentamos algunas recetas naturales de limpieza que tendrán tu casa impecable, desinfectada y con un olor agradable a limpio, y por mucho menos dinero.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio neutraliza los olores y brinda un buen lavado para la bañera, el horno y es útil para tallar. Se aconseja espolvorear sobre las alfombras antes de pasar la aspiradora. Para desengrasar y desodorizar los desagües.

Cómo usarlo:

Vierte 1/2 taza de bicarbonato de sodio seguido de 1 taza de vinagre, dejarlo durante 15 minutos y enjuagar con agua caliente. Para un “tallado suave,” mezclar el bicarbonato de sodio y jabón líquido en cantidades iguales. Como limpiador, el bicarbonato de sodio es muy bueno, y ninguna casa está completa sin una caja de este.

Jugo de limón

El jugo de limón se puede utilizar como un limpiador para cortar la grasa, darle brillo al metal pulido, y aligerar las manchas.

Cómo usarlo:

Para un mejor lavado, agregar 1/2 taza de jugo colado al ciclo de enjuague. Para quitar el deslustre, frotar los limones en rodajas espolvoreadas con bicarbonato de sodio, es útil para el latón, cobre, bronce y aluminio.

Vinagre blanco destilado

El vinagre blanco es un gran limpiador de uso múltiple que desinfecta, desodoriza, saca la suciedad de la madera, limpia residuos gomosos y es útil para desempañar. También funciona de maravilla en las ventanas, y en el baño para eliminar el moho.

Cómo usarlo:

Poner 1/4 de taza en el enjuague para eliminar por completo el detergente de la ropa y para eliminar esa sensación rasposa. Mezclar en agua para rociar sobre paredes con moho, o bien mantener a paredes de los baños libres de formación de moho, también.